La celebración de hoy reunió a las jornadas de mañana y tarde en una experiencia marcada por el juego, la imaginación y la aventura. Baile, laberintos, desafíos de equilibrio, juegos en equipo y muchas otras estaciones mantuvieron a los niños y niñas en constante movimiento, exploración y diversión.
Cada propuesta transformó los espacios del jardín en un entorno distinto, donde la creatividad y la sorpresa fueron protagonistas. Las actividades invitaron a compartir, cooperar y descubrir nuevas posibilidades a través del movimiento.
La energía y las risas acompañaron toda la jornada, dando forma a un día intenso y alegre en el que predominó el compañerismo, la creatividad y la emoción de vivir experiencias nuevas junto a compañeros y educadoras, fortaleciendo vínculos y celebrando el juego como un puente para aprender y crecer juntos.










